El código deontológico y los elementos básicos del trabajo social
En esta reflexión sobre el código deontológico del trabajo social, pasaré a analizar la relación que éste guarda con algunos elementos básicos por los que cada trabajador social debe regirse a lo largo de toda su carrera, además expondré una serie de casos donde es necesaria la aplicación del código deontológico para llevar a cabo la acción más correcta o la que menos daños ocasione a los usuarios en cuestión.
A continuación, atendiendo a un criterio basado en la libertad y autonomía del usuario relacionado con la responsabilidad y la tutela. Queda claro en el código deontológico que el trabajador social siempre respetará los derechos humanos (art. 9), y tomarán decisiones atendiendo a los criterios éticos que marcan dichos derechos, en referencia a la libertad y autonomía tendríamos que la función del trabajador social radica en alzar las fortalezas del usuario o grupo con el que está trabajando (art. 12), también debemos destacar que el trabajador social hace a los usuarios partícipes de la solución de sus problemas, otorgándoles de esta manera cierta confianza y confiriéndole cierto poder y control sobre su vida de manera que pueda encauzarla por sí mismo (arts. 14 y 15). Seguidamente se trata el tema de poner al alcance del usuario todo aquello que no pueda conseguir por sí mismo en términos de recursos y de información jurídica (arts. 17 y 18). Por otro lado en el caso en que el usuario no esté en condiciones de tomar decisiones o se le someta a procesos, siempre se velará por sus intereses y necesidades (arts. 19 y 20), sin embargo también hay situaciones en las que será necesario proteger el usuario tanto de sí mismo como del daño que pueda ocasionar a su alrededor, por lo que en caso de que represente una amenaza potencial o real será lícito solicitar una limitación cautelar del derecho de autodeterminación (art. 21). Todos estos artículos del código deontológico guardan una fuerte relación con elementos básicos de la profesión como la responsabilidad civil y la protección social, la relación con los usuarios debe fundamentarse en la confianza, y no en la posición de poder que lleva consigo el trabajador social, también se relaciona con las relaciones que debe guardar con otros profesionales, ya que será importante a la hora de buscar ciertos recursos e informaciones, además no podemos olvidarnos de la formación continuada a la que debe someterse el trabajador social para estar siempre actualizado.
Si nos aproximamos al eje del secreto profesional y la protección del usuario y de terceros, tendremos que los trabajadores siempre actúan desde los principios de derecho a la intimidad, confidencialidad y uso responsable de la información en su trabajo (art. 11), los profesionales están atados legalmente a la confidencialidad y al secreto profesional (arts. 48 y 49), sin embargo en una situación en la que sea necesaria la utilización de información personal, se propondrá una solicitud al usuario para que dé el visto bueno o no, además pedir asesoramiento al colegio deontológico o estructura competente (art. 50). El trabajador social debe recabar información personal precisa, sólo la estrictamente necesaria y de calidad, también debe dejarse claro el asunto del consentimiento, teniendo el usuario la garantía del buen uso de dicha información además de una explicación detallada de dicho uso, además cuando se está manejando información confidencial por escrito debemos dejar claro al receptor que se trata de información clasificada para limitar su uso, además debe limitarse también la información facilitada a otros profesionales para compartir sólo lo necesario, la finalidad de la información no será otra que la que era cuando se recabó y la información recabada por cada profesional será custodiada por el mismo con la responsabilidad civil que ésto conlleva (art. 53). Hay ciertos supuestos de exención del secreto profesional cuando la información ya haya sido revelada por el usuario por escrito, cuando se manda informar mediante un recurso legal u órgano judicial, cuando se interpone una denuncia contra el profesional a manos del usuario por no respetar el código deontológico, cuando el usuario o terceros pueden resultar afectados, cuando se trabaja en grupo y otros profesionales requieren de esa información, aunque se dará aviso de la confidencialidad de la información (art. 54). Estos artículos a su vez se relacionan con elementos como el secreto profesional, la seguridad y responsabilidad y relaciones profesionales y de respeto en equipo con otros trabajadores.
En cuanto al eje de criterio y autonomía profesional y valores de la institución de trabajo y de los responsables políticos, y lo referente a la escasez de recursos o prestaciones debemos hablar sobre la manera de actuar del profesional con otros profesionales, facilitando la coordinación, recabar los consentimientos de los usuarios en cuestión para poder trabajar con otros profesionales y realizar un intercambio de ideas y experiencias, así como orientar desinteresadamente a otros profesionales,además se debe tener la información correctamente almacenada a fin de usarla o ponerla a disposición de otro profesional (arts. 24, 25, 26, 27 y 28). Cuando un profesional tiene como compañero a un colega se incumple el código deontológico, los criterios de selección de compañeros de equipo nunca debe regirse por criterios subjetivos ni amiguismos (arts. 31 y 33). Se pone de manifiesto que el trabajador social debe promover los derechos y deberes sociales de este código en las entidades que trabaje para que los procesos estén orientados a la mejora de la calidad de los servicios sociales (art. 35), además debemos promover la mejora en políticas sociales mediante la planificación y organización en los procesos de protocolo, en los estándares de calidad y el código deontológico de la institución donde presta sus servicios (art.37). El profesional debe conocer a los dirigentes de la institución en que trabaja, así como los medios disponibles y todo aquello que obstaculice su labor profesional (art. 39). El profesional dispone de autonomía para aplicar la técnica que más se adapte al problema al que se enfrenta, además de tener al alcance lo necesario para llevar a cabo la tarea (art 40), pero debe tener una idea holística sobre la relación entre su trabajo y la institución donde lo lleva a cabo, teniendo en cuenta los recursos y la misión de la entidad y en función de las necesidades detectadas en la realidad social (art. 42), además los profesionales deben facilitar la cooperación con entidades afines con el objetivo de fomentar las políticas sociales (art. 43). Y para finalizar en el caso en que el trabajador social se encuentre en una situación de objeción de conciencia, podrá invocar este derecho sin perjuicio de asumir las responsabilidades derivadas (art. 47). Todo esto se relaciona con los elementos de la imparcialidad, en situaciones de objeción de conciencia, respetar las relaciones con el colegio deontológico, relaciones de respeto con otros agentes sin dejar nuestras áreas descubiertas para que las tome un profesional intrusista.
A continuación pasaremos a analizar un supuesto caso en el cual nos encontramos con una familia de tres unidades en la que no hay ingresos por parte de ninguna, el hijo tiene problemas de socialización, falta de comprensión lectora, malos resultados académicos, comienza a dar los primeros pasos como delincuente en el mundo de la calle, además no mantiene respeto frente a figuras autoritarias. El modelo de bermejo establece las siguientes etapas para solucionar el dilema ético.
1. Narración de los hechos: Tendríamos que realizar una entrevista con los individuos partícipes del problema para conocer bien el caso a tratar.
2. Identificar los datos relevantes del caso: Una vez realizada la entrevista podremos analizar cuáles son los datos más importantes para poder localizar el asunto a tratar. Como cuál sería el motivo de que el niño tenga problemas académicos. O conocer la situación de los padres, del niño etc...
3. Identificar el problema ético: En este proceso tendremos que analizar cual es realmente el problema moral, buscar que es lo correcto para poder actuar en consecuencia a ello.
4. Identificar los afectados por el problema y los motivos de la acción: Tenemos que conocer quiénes son los afectados de la cuestión, en este caso los afectados serían los padres y su respectivo hijo. Nos vemos motivados a realizar un estudio para conocer exactamente cuales son las causas o razones que han llevado a esta situación.
5. Generar alternativas posibles al problema planteado: Podremos conseguir ayudas económicas y de formación para los padres, el niño deberá ir a clases donde aprender comprensión lectora y conseguir progresar y avanzar en la creación y formación de las aptitudes y actitudes del niño.
6. Considerar las dificultades de la puesta en prácticas de las alternativas: En caso de que haya dificultades de la puesta en práctica habría que buscar alternativas mejores de resolución del caso, como podría ser un tratamiento intensivo para todos los miembros de la familia en el que vayan apuntando sus logros como causa de motivación.
7. Valoración ética y toma de decisiones: Se debe hacer una valoración del proceso realizado, ver cual han sido nuestros errores y tomar resoluciones al respecto.
8. Realización de la decisión adoptada: Una vez valorado debemos realizar la disposición que hayamos tomado al respecto.
9. Evaluación de la puesta en práctica: Una vez ejecutado todo el proceso debemos hacer una auto-evaluación de las decisiones que hemos tomado y como ha resultado los ejercicios y prácticas realizadas.
Para concluir cabe recalcar que una sola persona no puede llevar a cabo este trabajo,se debe conformar un equipo con aptitudes válidas y competentes, ya que se deben llevar a cabo consultas sobre las decisiones no sólo a otros trabajadores sociales, sino también con otros profesionales implicados directa o indirectamente, con el fin de obtener un resultado óptimo, que se adapte a la realidad social que vivimos y además que tenga en cuenta la posición y el bienestar del usuario en cuestión. De esta manera y rigiéndose por el código deontológico obtendremos un trabajo eficaz.
A continuación, atendiendo a un criterio basado en la libertad y autonomía del usuario relacionado con la responsabilidad y la tutela. Queda claro en el código deontológico que el trabajador social siempre respetará los derechos humanos (art. 9), y tomarán decisiones atendiendo a los criterios éticos que marcan dichos derechos, en referencia a la libertad y autonomía tendríamos que la función del trabajador social radica en alzar las fortalezas del usuario o grupo con el que está trabajando (art. 12), también debemos destacar que el trabajador social hace a los usuarios partícipes de la solución de sus problemas, otorgándoles de esta manera cierta confianza y confiriéndole cierto poder y control sobre su vida de manera que pueda encauzarla por sí mismo (arts. 14 y 15). Seguidamente se trata el tema de poner al alcance del usuario todo aquello que no pueda conseguir por sí mismo en términos de recursos y de información jurídica (arts. 17 y 18). Por otro lado en el caso en que el usuario no esté en condiciones de tomar decisiones o se le someta a procesos, siempre se velará por sus intereses y necesidades (arts. 19 y 20), sin embargo también hay situaciones en las que será necesario proteger el usuario tanto de sí mismo como del daño que pueda ocasionar a su alrededor, por lo que en caso de que represente una amenaza potencial o real será lícito solicitar una limitación cautelar del derecho de autodeterminación (art. 21). Todos estos artículos del código deontológico guardan una fuerte relación con elementos básicos de la profesión como la responsabilidad civil y la protección social, la relación con los usuarios debe fundamentarse en la confianza, y no en la posición de poder que lleva consigo el trabajador social, también se relaciona con las relaciones que debe guardar con otros profesionales, ya que será importante a la hora de buscar ciertos recursos e informaciones, además no podemos olvidarnos de la formación continuada a la que debe someterse el trabajador social para estar siempre actualizado.
Si nos aproximamos al eje del secreto profesional y la protección del usuario y de terceros, tendremos que los trabajadores siempre actúan desde los principios de derecho a la intimidad, confidencialidad y uso responsable de la información en su trabajo (art. 11), los profesionales están atados legalmente a la confidencialidad y al secreto profesional (arts. 48 y 49), sin embargo en una situación en la que sea necesaria la utilización de información personal, se propondrá una solicitud al usuario para que dé el visto bueno o no, además pedir asesoramiento al colegio deontológico o estructura competente (art. 50). El trabajador social debe recabar información personal precisa, sólo la estrictamente necesaria y de calidad, también debe dejarse claro el asunto del consentimiento, teniendo el usuario la garantía del buen uso de dicha información además de una explicación detallada de dicho uso, además cuando se está manejando información confidencial por escrito debemos dejar claro al receptor que se trata de información clasificada para limitar su uso, además debe limitarse también la información facilitada a otros profesionales para compartir sólo lo necesario, la finalidad de la información no será otra que la que era cuando se recabó y la información recabada por cada profesional será custodiada por el mismo con la responsabilidad civil que ésto conlleva (art. 53). Hay ciertos supuestos de exención del secreto profesional cuando la información ya haya sido revelada por el usuario por escrito, cuando se manda informar mediante un recurso legal u órgano judicial, cuando se interpone una denuncia contra el profesional a manos del usuario por no respetar el código deontológico, cuando el usuario o terceros pueden resultar afectados, cuando se trabaja en grupo y otros profesionales requieren de esa información, aunque se dará aviso de la confidencialidad de la información (art. 54). Estos artículos a su vez se relacionan con elementos como el secreto profesional, la seguridad y responsabilidad y relaciones profesionales y de respeto en equipo con otros trabajadores.
En cuanto al eje de criterio y autonomía profesional y valores de la institución de trabajo y de los responsables políticos, y lo referente a la escasez de recursos o prestaciones debemos hablar sobre la manera de actuar del profesional con otros profesionales, facilitando la coordinación, recabar los consentimientos de los usuarios en cuestión para poder trabajar con otros profesionales y realizar un intercambio de ideas y experiencias, así como orientar desinteresadamente a otros profesionales,además se debe tener la información correctamente almacenada a fin de usarla o ponerla a disposición de otro profesional (arts. 24, 25, 26, 27 y 28). Cuando un profesional tiene como compañero a un colega se incumple el código deontológico, los criterios de selección de compañeros de equipo nunca debe regirse por criterios subjetivos ni amiguismos (arts. 31 y 33). Se pone de manifiesto que el trabajador social debe promover los derechos y deberes sociales de este código en las entidades que trabaje para que los procesos estén orientados a la mejora de la calidad de los servicios sociales (art. 35), además debemos promover la mejora en políticas sociales mediante la planificación y organización en los procesos de protocolo, en los estándares de calidad y el código deontológico de la institución donde presta sus servicios (art.37). El profesional debe conocer a los dirigentes de la institución en que trabaja, así como los medios disponibles y todo aquello que obstaculice su labor profesional (art. 39). El profesional dispone de autonomía para aplicar la técnica que más se adapte al problema al que se enfrenta, además de tener al alcance lo necesario para llevar a cabo la tarea (art 40), pero debe tener una idea holística sobre la relación entre su trabajo y la institución donde lo lleva a cabo, teniendo en cuenta los recursos y la misión de la entidad y en función de las necesidades detectadas en la realidad social (art. 42), además los profesionales deben facilitar la cooperación con entidades afines con el objetivo de fomentar las políticas sociales (art. 43). Y para finalizar en el caso en que el trabajador social se encuentre en una situación de objeción de conciencia, podrá invocar este derecho sin perjuicio de asumir las responsabilidades derivadas (art. 47). Todo esto se relaciona con los elementos de la imparcialidad, en situaciones de objeción de conciencia, respetar las relaciones con el colegio deontológico, relaciones de respeto con otros agentes sin dejar nuestras áreas descubiertas para que las tome un profesional intrusista.
A continuación pasaremos a analizar un supuesto caso en el cual nos encontramos con una familia de tres unidades en la que no hay ingresos por parte de ninguna, el hijo tiene problemas de socialización, falta de comprensión lectora, malos resultados académicos, comienza a dar los primeros pasos como delincuente en el mundo de la calle, además no mantiene respeto frente a figuras autoritarias. El modelo de bermejo establece las siguientes etapas para solucionar el dilema ético.
1. Narración de los hechos: Tendríamos que realizar una entrevista con los individuos partícipes del problema para conocer bien el caso a tratar.
2. Identificar los datos relevantes del caso: Una vez realizada la entrevista podremos analizar cuáles son los datos más importantes para poder localizar el asunto a tratar. Como cuál sería el motivo de que el niño tenga problemas académicos. O conocer la situación de los padres, del niño etc...
3. Identificar el problema ético: En este proceso tendremos que analizar cual es realmente el problema moral, buscar que es lo correcto para poder actuar en consecuencia a ello.
4. Identificar los afectados por el problema y los motivos de la acción: Tenemos que conocer quiénes son los afectados de la cuestión, en este caso los afectados serían los padres y su respectivo hijo. Nos vemos motivados a realizar un estudio para conocer exactamente cuales son las causas o razones que han llevado a esta situación.
5. Generar alternativas posibles al problema planteado: Podremos conseguir ayudas económicas y de formación para los padres, el niño deberá ir a clases donde aprender comprensión lectora y conseguir progresar y avanzar en la creación y formación de las aptitudes y actitudes del niño.
6. Considerar las dificultades de la puesta en prácticas de las alternativas: En caso de que haya dificultades de la puesta en práctica habría que buscar alternativas mejores de resolución del caso, como podría ser un tratamiento intensivo para todos los miembros de la familia en el que vayan apuntando sus logros como causa de motivación.
7. Valoración ética y toma de decisiones: Se debe hacer una valoración del proceso realizado, ver cual han sido nuestros errores y tomar resoluciones al respecto.
8. Realización de la decisión adoptada: Una vez valorado debemos realizar la disposición que hayamos tomado al respecto.
9. Evaluación de la puesta en práctica: Una vez ejecutado todo el proceso debemos hacer una auto-evaluación de las decisiones que hemos tomado y como ha resultado los ejercicios y prácticas realizadas.
Para concluir cabe recalcar que una sola persona no puede llevar a cabo este trabajo,se debe conformar un equipo con aptitudes válidas y competentes, ya que se deben llevar a cabo consultas sobre las decisiones no sólo a otros trabajadores sociales, sino también con otros profesionales implicados directa o indirectamente, con el fin de obtener un resultado óptimo, que se adapte a la realidad social que vivimos y además que tenga en cuenta la posición y el bienestar del usuario en cuestión. De esta manera y rigiéndose por el código deontológico obtendremos un trabajo eficaz.
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